Mis 60 segundos

Desde que lo escuché, en más de una ocasión he pensado en ello. Es de esas pinceladas que me dan que pensar, que siembran en mi cabeza una semillita de la que comienzan a brotar ideas y es entonces cuando mi mente va por libre y me es imposible seguirla. Si estuvieras en tu apartamento, en tu casa, en tu hogar y, de repente se incendiara sin posibilidad de extinguir el fuego, si tuvieras 60 segundos ¿qué te llevarías?. Al principio me sonó como un simple juego de palabras, como esa situación remota a la que hipotéticamente me enfrentaría pero no le di mayor importancia. En una de mis noches como insomne cum laude recordé esta frase y ahí comenzó todo.

Cabe decir que he formulado esta pregunta a varias personas de mi entorno y los resultados son de lo más variado. Quizá ni si quiera es cuestión de prioridades, puede que quizá las personas con las que he hablado dijeran lo primero que les vino a la cabeza, no lo sé. Muchas de las respuestas que las personas darían a esa pregunta sería algo relacionado con coger las cosas de valor: móviles, dinero, un portátil, un tablet, las llaves del coche; quizá otras personas salgan de forma apresurada con lo puesto y vean desde fuera la salida de sus familiares. Obviamente, cuando hablamos de personas, hablamos de multitud de formas de hacer las cosas, opiniones, raseros, límites, etc. El ser humano no se puede estandarizar, no hay una fórmula magistral en la que mezclando los componentes surja la magia y nos salgan las personas como si estuvieran fabricadas en serie. En nuestra contra tengo que decir que seguir denominándonos “seres humanos” es algo pretencioso, estamos a merced de un nuevo virus (como ese que todos los médicos dicen que padecemos en algún momento y que no saben como frenar), deshumanización pura y dura, comienza poco a poco pero en mayor o menor medida nos acaba afectando de uno u otro modo.

De mis 60 segundos aún no puedo decir mucho o nada pero cuando lleguen sabré lo que tengo que hacer. No quiero que llegue el momento y darme cuenta que tengo todo lo que quiero pero nada de lo que necesito. Así que sí, quiero un perro, una casa, quiero salir y conducir, ir a la montaña, ir a la playa, quiero estirarme en la cama por las mañanas…pero lo que realmente necesito es verme reflejada en tus ojos oscuros porque el  resto del mundo es accesorio, menos tu.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s