La venganza será terrible (Morfeo II parte)

Reconozco que no me lo esperaba, me pilló por sorpresa; está claro que la mejor defensa es un buen ataque y yo lo he comprobado en mis propias carnes. Estaba sorprendida dado mi largo historial como insomne cum laude; Morfeo se estaba portando increíblemente bien conmigo. Pocos días antes de cambiar de año había comenzado a dormir de forma continuada, sin desvelarme, sin paréntesis en medio de la noche. Es reconfortante experimentar esa sensación, quedarse dormida, el calor que te envuelve bajo el nórdico, acomodarse y “arrebujarse” con la almohada, las sábanas y todo el pack invernal. Me ha durado bien poco.

He comprobado que a Morfeo le encanta ser el centro de atención, en algunos casos, raya lo insano. Henchido de poder se vuelve celoso y cualquier vestigio en el que la mente, llegadas ciertas horas, se explaye y se centre en algo o alguien que no sea él le enfurece en sobremanera. Simplemente se retrasó la hora en la que suelo acostarme habitualmente, vino dado así y, sinceramente, encantada de la vida, repetiría sin dudarlo (¿a qué fastidia Morfeo?). Una vez en la cama, viendo que se acercaba una hora indecente para estar despierta cuando tenía que levantarme en menos de cinco horas a trabajar, me di cuenta que estaba siendo víctima a capricho de la voluntad de un niño malcriado. Ser el favorito de los mil hijos que tuvieron sus padres no es poca cosa, pero todo tiene un límite y yo no negocio con terroristas (bueno, quizá con algún gamberrete). Sea como fuere, esta noche ha acabado ganando él. Ni si quiera sé en que momento se cansó de jugar conmigo y mi salud y decidió concederme cuarenta y cinco minutos de sueño. El despertador sonó dos veces largas; la mayoría de los días casi no tiene ni que sonar o no dura sonando ni cuatro segundos.

Puede que estemos condenados a no entendernos nunca, puede que esté molesto por no ser capaz de inducirme ese sueño profundo del que muchas personas disfrutan o quizá me esté dando la espalda por todas las veces que he intentado arañar unos minutos de descanso con remedios caseros, homeopáticos y farmaceúticos. Creo que se está dando cuenta que prefiero estar despierta y grabar a fuego en mi mente cada recoveco, cada detalle, cada rasgo tuyo aunque no te tenga delante; no te lo tomes a mal Morfeo, no es por ti, quizá ese sea el problema.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s