Desaprendiendo

Aún recuerdo mi primer día de clase en lo que antes se llamaba “parvulos o parvulitos”. Yo quería ir porque mi hermana también iba al colegio y estaba nerviosa e impaciente (seguro que aquella noche tampoco dormí y fue unas de mis primeras noches como insomne…ohhhh). Recuerdo a mi primera profesora, la Srta. Maribel, hacía del “cole” algo divertido y por eso quería volver al día siguiente. Visto en perspectiva a día de hoy, me doy cuenta de la cantidad de cosas que aprendí en un periodo de tiempo relativamente pequeño. Digo pequeño porque es en los primeros años cuando se adquiere el grueso del conocimiento, las bases sobre las que luego se asentará el resto.

Recuerdo aquellos problemas en los que un montón de gente subía y bajaba de un tren o un autobús (realmente nos preparaban para lo que nos íbamos a encontrar en un futuro), luego estaban los problemas en los que un tren salía de un punto a cierta velocidad y otro salía del punto opuesto a una velocidad distinta; había que averiguar en que punto o kilómetro se encontrarían (a día de hoy creo que me conformaría con saber que iban a llegar más o menos puntuales al destino). Pero los mejores, sin duda, eran aquellos en los que unos cuantos niños iban al cumpleaños de otro y empezaban a comerse octavos, tercios, cuartos de tartas y pasteles y tu mirabas el problema escrito en tu cuaderno pensando porque nunca te habías encontrado en una bacanal pastelera de semejante envergadura. Sea como fuere, lo que recuerdo es que en ninguna asignatura nadie te pedía opinión ni valoración de nada. No había lugar a nada de eso, yo solo era un mero recipiente vacío que había que llenar, así de simple y así de triste. Dicen que nunca es tarde para aprender algo y creo, al menos en mi caso, que es un momento propicio para aprender a desaprender.

Suena complicado si lo lees varias veces pero en el fondo el concepto es muy simplista. Desaprender es el enemigo de aquel aprendizaje que nos tiene anclados en ideas obsoletas y que no son válidas dadas las circunstancias. Desaprender es tener la ocasión de enriquecernos, descartando todo aquello que nos impide evolucionar. Desaprender es casi como tener una segunda oportunidad en muchos aspectos de la vida. Quiero aprender a desaprender esas ocasiones en las que las personas lo hacemos todo más complejo de lo que es, quiero desaprender las prisas, las carreras y el estrés, quiero desaprender los límites instaurados, desaprender lo que se entiende por demasiado tarde o demasiado pronto, quiero desaprender lo que está bien visto sólo porque alguien lo dijo alguna vez, desaprender a pensar que las cosas son demasiado complicadas tan sólo porque lo parecen.

Y tú, ¿qué quieres desaprender?

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